martes, 4 de marzo de 2014

Capítulo IX- La historia de Luke



-¿Es verdad eso que hizo Valentine?-
Alaric y Luke conversaban en privado a entradas de la habitación en donde se quedarían por unos días. Quedaba ubicada en el mismo edificio que “La Luna del Cazador” y era propiedad de un Subterráneo con mucho dinero. Ya era de día y Luke tenía en sus manos los valiosos papeles que indicaban que ya eran ciudadanos Estadounidenses, algo que muchos inmigrantes anhelaban sin éxito.
Luke se limitó a asentir sintiendo su estómago un poco revuelto al recordar las ruinas de la casa de los Fairchild.
-Mató a todos, a sus padres y… - no continuó -Encontramos la casa quemada hasta los cimientos y los cuerpos…-
-Está bien, no tienes que contarme los detalles- se estremeció Alaric que era un hombre lobo enorme y fuerte –Es que me cuesta creer eso, incluso viniendo de ese monstruo. Siento pena por ella-
-Entonces ya no les debe quedar dudas de que ella no está ni con Valentine ni con el Círculo-
-Seguro. Pero…- gruñó Alaric –No todos saben esos detalles, Luke. Ehhh- el hombre vaciló y se paseó por el pasillo por un momento –Nadie más debe saber quién es ella. No la quieren. Aquí no la quieren, todos están murmurando, nadie comprenden cómo pudo relacionarse con ese hombre... cómo pudo amarlo...-
-¡Ya sé que tenemos que irnos!- resopló Luke con fastidio ante aquellas palabras, pero estaba acostumbrado ya a eso.
-En fin, nadie está a salvo, ahora que ese hombre anda suelto para desgracia de todos los Subterráneos. No son ustedes dos nada más- gruñó Alaric nervioso –Valentine al fin se quitó la máscara. Estamos todos metidos en esto- luego de una pausa observó lo silencioso que estaba Luke -¿Por qué lo haces?-
-Por qué hago ¿Qué?-
-Ya sabes a qué me refiero-
-Soy amigo de Jocelyn desde que era niño. Siempre fui su mejor amigo ¿Cómo crees que la voy a abandonar ahora que ha pasado por algo tan horrible? Está sola, traumatizada. No la voy a abandonar- respondió Luke acaloradamente.
Alaric no le despegaba los ojos de encima. Algo había pasado que había separado a los Morgenstern y no era precisamente el complot que había organizado Valentine contra La Clave.  Alaric se daba cuenta que había una amistad demasiado íntima entre Luke y Jocelyn.
-Tal vez yo fui el culpable de su desgracia…- confesó Luke cansado de callar y muy sorprendido de decirle eso a alguien que apenas conocía. Pero sabía que entre los Subterráneos había lealtad.
-Entonces ¿Tenía razón Valentine en reaccionar así como lo hizo?-
En el interior de Luke una voz le dijo “Sí” pero lo que su boca iba a decir era otra cosa:
-¡Claro que no!- alzó la voz escandalizado– Nunca hice nada, maldita sea, ojalá lo hubiera hecho al menos, pero fui un imbécil y no hice nunca nada. Jocelyn no sabe siquiera lo que siento… eso creo. Yo nunca le dije lo que sentía por ella. Siempre fui un estúpido cobarde. Pero él se dio cuenta, y empezó con celos enfermizos sin razón-
-Si Valentine le hizo eso a su propio hijo, imagínate lo que será de capaz de hacer contigo, Luke- le advirtió. La angustia de Alaric empeoraba. Era el más puro miedo lo que tenía durante aquella conversación.
Las entrañas de Luke se estremecieron. Pero tenía una mirada terrible en sus ojos negros.
Alaric no era tonto, Alaric se daba cuenta de lo que realmente buscaba y eso inquietó a Luke. 
Pero tenía razón, no dejaría sola a Jocelyn ahora que ya no tenía nada que la uniera a otro. Podían recuperar el tiempo perdido.
-Por eso deben irse muy lejos del Mundo de las Sombras- continuó el hombre lobo- No pueden estar aquí, donde El Círculo sabe que estamos nosotros ¿Entiendes? Tienen que mezclarse con los mundanos-
Alaric estaba asustado y con todas las razones.

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Lucian Greymark siempre fue un niño tímido. Él y Jocelyn se conocían desde antes de entrar al colegio, y una vez en medio del ambiente estudiantil, su amistad se fortaleció. Pero el joven Lucian no terminaba de entender sus sentimientos hacia ella, era muy inmaduro en aquel entonces y Jocelyn también. Jocelyn era una niña sencilla, poco coqueta, y demasiado fuerte para ser mujer. Los demás muchachos la despreciaban por eso, decían que no era bonita aunque Luke no pensaba lo mismo, “pero jamás dijo nada”

En la secundaria los dos iban juntos a todas partes, no tenían más amigos porque eran raros. Fue entonces cuando conocieron a  ese chico nuevo, Valentine, y la vida les cambió.
A Luke le gustaba ella en secreto y no tuvo el valor de decirle nada. Por eso la perdió. Valentine era todo lo contrario, no tuvo nunca miedo de ser rechazado y habló, y… bueno, la conquistó como un hombre debía hacer.
Para cuando él dejó de ser un inmaduro estúpido, ya era demasiado tarde. No le quedaba más que ser testigo de la felicidad de su amada con otro.
Pero Luke siempre estuvo allí a su lado, porque entre él y Jocelyn había algo más que una amistad. En los momentos difíciles ella buscaba refugio en él, cuando Valentine empezó a cambiar, Jocelyn corría con él y allí empezaron los problemas. Lo que antes eran celos infundados, ahora tenían más bases, Valentine ya estaba seguro que Lucian codiciaba a su mujer, y que estaba detrás de ella esperando la más mínima oportunidad. Y no era falso del todo.
Tonto.
Pero ya no más. Ahora estaban juntos otra vez sin Valentine y no la perdería otra vez.
El enfrentamiento ahora era personal.


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La manada de Alaric les prestaba ayuda, pero Luke ya no pretendía estar en ninguna manada. Le avergonzaba comportarse como un animal, quería ser un hombre, un simple hombre, ya no más nefilim ni Subterráneo. Se marcharían de allí, de Manhattan, a algún lugar de las afueras, y no se relacionarían más con los Subterráneos. Debían ocultar la identidad de Jocelyn por su propio bien.
Porque ahora todo el mundo estaba en peligro, los demonios acechaban dispuestos a matar.

La batalla apenas comenzaba.
 
 

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